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jueves, 20 de abril de 2017

"Nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que repose en ti" - San Agustín




"Grandes eres, Señor, y muy digno de alabanza; grande tu poder, y tu sabiduría no tiene medida.

Y pretende alabarte el hombre, pequeña parte de tu creación; precisamente el hombre, que, revestido de su mortalidad, lleva consigo el testimonio de su pecado y el testimonio de que resistes a los soberbios.

Con todo, quiere alabarte el hombre, pequeña parte de tu creación.

Tú mismo le estimulas a ello, haciendo que se deleite en alabarte,

porque nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que repose en ti."

San agustín - Confesiones I,1.

jueves, 6 de abril de 2017

"Cristiano es mi nombre, y católico mi apellido" - "Donde está Jesucristo está la iglesia Católica"

 "Christianus mihi nomen est, catholicus cognomen" (San Paciano, 375 DC)

"«Católica»: Esta definición de la Iglesia, que pertenece a la profesión de fe desde los tiempos antiguos, lleva consigo algo del Pentecostés. Nos recuerda que la Iglesia de Jesucristo no miró a un solo pueblo o a una sola cultura, sino que estaba destinada a la entera humanidad. Las ultimas palabras que Jesús dice a sus discípulos fueron: ‘Id y haced discípulos a todos los pueblos’. Y en el momento del Pentecostés los apóstoles hablaron en todas las lenguas, manifestando por la fuerza del Espíritu Santo, toda la amplitud de su fe." (Benedicto XVI - Mensaje a los estudiantes de la Pontificia Universidad Urbaniana - Octubre 2014)

El término «católico» viene del griego καθολικός (katholikós), que significa 'universal'.

La universalidad de la Iglesia proviene del mandato de Jesús a sus Apóstoles: "Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación" (Mc 16, 15) - "Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo" (Mt 28, 19)

"Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia,
y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella
" (Mateo 16, 18)


El adjetivo «católica» más antiguo, así como la expresión “Iglesia Católica” (katholike ekklesia) refiriéndose a la Iglesia aparece por primera vez en una carta de San Ignacio de Antioquía, hacia el año 110 dC en su carta Ad Smyr (A los Esmirniotas 8:2) donde dice: "Donde esté el Obispo, esté la comunidad así como donde está Jesucristo está la iglesia CATÓLICA". 

En el Canon de Muratori (180 dC), se dice que ciertos escritos heréticos “no pueden ser recibidos en la Iglesia Católica”. 

San Clemente de Alejandría (+150-217)  afirma que “tanto en substancia como en apariencia, tanto en origen como en desarrollo, la primitiva y católica Iglesia es la única que concuerda como lo hace en la unidad de una sola fe” (Stromata, 7, 17). 

San Cipriano de Cartago (200-258 DC) escribe un libro que se titula “Sobre la unidad de la Iglesia Católica"

San Paciano de Barcelona (310-391 dC) en la carta ad Sempron escribe: "Cristiano es mi nombre, y católico mi apellido. El primero me denomina, mientras que el otro me instituye específicamente. De esta manera he sido identificado y registrado... somos llamados católicos, es por esta forma, que nuestro pueblo se mantiene alejado de cualquier nombre herético." (Epístula 1, 4)

San Cirilo de Jerusalén (315-386 dC), quien dice: "La Iglesia es católica porque está esparcida por todo el mundo; enseña en plenitud toda la doctrina que los hombres deben conocer; trae a todos los hombres a la obediencia religiosa; es la cura universal para el pecado y posee todas las virtudes"(Discursos catequéticos - Catechesis 18:23). 

Parece ser que el primer Credo en el que aparece "Iglesia Católica" es el Credo de Nicetas (375 dC), Obispo de Remesiana (335-414): "...en la santa Iglesia católica, la comunión de los santos"


San Agustín (354-430 dC) utiliza en sus escritos el nombre de "católica" 240 veces entre los años 388 y 420 dC. En su obra “De vera religione” afirma que “lo quieran o no, los herejes tienen que llamar católica a la Iglesia Católica” y en su “Carta a Vincencio” hallamos la expresión: “No afirmo que la Iglesia debe extenderse a través todo el mundo simplemente porque se le llama Católica. Baso mi prueba de su difusión en las promesas de Dios y en los oráculos de la Sagrada Escritura”.


Santo Tomás de Aquino desarrolla los diversos elementos de la teología de la catolicidad. La Iglesia es universal en tres sentidos: 
1. Se encuentra en todos los lugares ("Ante todo, doy gracias a mi Dios por medio de Jesucristo, por todos vosotros, pues vuestra fe es alabada en todo el mundo" (Romanos 1, 8)
2. Incluye personas de todos los estados de vida. ("ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús." (Gálatas 3, 28)
3. No tiene límite de tiempo desde Abel hasta la consumación de los siglos.

Lista de textos de los Padres de la Iglesia donde la palabra ´Católica´ es utilizada. El JXXXX refiere a los números de párrafo en "La Fe de los Padres de nuestros tiempos", Por William A. Jurgens.

Iglesia Católica:

• Ignacio, Carta a los Smyrneans 8:1-2. J65. 106 DC
• Martirio de San Policarpio16:2. J77,79,80a,81a, 155DC
• Clemente de Alejandría, Stromateis 7:17:107:3. J435, 202DC
• Cipriano, Unidad de la Iglesia Católica 4-6. J555-557, 251DC
• Cipriano, Carta a Florentino 66:69:8. J587, 254DC
• Lactantius, Instituciones Divinas 4:30:1. *J637, 304DC
• Alejandro de Alejandría, Cartas 12. J680, 324DC
• Anastasio, Carta en el Concilio de Nicea 27. J757, 350DC
• Anastasio, Carta a Serapio 1:28. J782, 359DC
• Anastasio, Carta al Concilio de Rimini 5. J785, 361DC
• Cirilo de Jerusalem, Lecturas Catequéticas 18:1. J836-*839, 350DC
• Dámaso, Decreto de Dámaso 3. J910u, 382DC
• Serapio, El Sacramental13:1. J1239a, 350DC
• Pacian de Barcelona, Carta a Sympronian 1:4 J1243, 375DC
• Agustín, Carta a Vicente el Rogatist 93:7:23. J1422, 408DC
• Agustín , Carta a Vitalis 217:5:16. J1456, 427DC
• Agustín, Salmos 88:2:14, 90:2:1. J1478-1479, 418DC
• Agustín, Sermones 2, 267:4. *J1492, *J1523, 430DC
• Agustín, Sermon a los Catecúmenos en el Credo 6:14. J1535, 395DC
• Agustín, La verdadera Religión 7:12+. *J1548, *J1562, J1564, 390DC
• Agustín, Contra la Carta de Mani 4:5. *J1580-1581, 397DC
• Agustín, Instrucción Cristiana 2:8:12+. *J1584, J1617, 400DC
• Agustín, Bautismo 4:21:28+. J1629, J1714, J1860a, J1882, 411DC
• Agustín, Contra los Pelagians 2:3:5+. *J1892, *J1898, 421DC
• Inocencio I, Carta a Probus 36. J2017, 417DC
• Fulgencio de Ruspe, Perdón de los Pecados 1:19:2, J2251-2252, 517DC

Antigüedad de la Iglesia Católica: 

• Hermas, El Pastor Vis 2:4:1. J82
• Anónimo Segunda Carta de Clemente a los Corintios 14:2. J105
• Clemente de Alejandría, Stromateis 7:17:107:3. J435
• Agustín, Carta a Deogratias 102:15. J1428
• Agustín, Salmos 90:2:1. J1479
• Agustín, Predestinación de Santos 9:18. J1985
• Gregorio I, Carta a Juan 5:44:18. J2295 595DC


Perpetualidad de la Iglesia Católica:

• Clemente, Carta a los Corintios 42:1,64. J20,29a 80DC
• Anónimo, Segunda Carta de Clemente a Roma 14:2. J105
• Cipriano, Unidad de la Iglesia Católica 4. J555-556
• Cipriano, Carta al Lapsed 33:27:1. J571
• Hilario, La Trinidad 7:4. J865 Agustín, Salmos 90:2:1. J1479
• Agustín, Sermón a Catecúmenos 6:14. J1535


Los siguientes escritos hablan sobre la fundación de la Iglesia Católica. Fundación de la Iglesia:

• Clemente, Carta a los Corintios 42:1. J20
• Hermas, El Pastor Vis 2:4:1-3:5:1. J82-84 140DC
• Anónimo, Carta de Clemente 14:2. J105
• Ireneo, Contra Herejes 3:16:6. J217a
• Tertullian, Demurrer Contra los Herejes 9:3. J289
• Clemente of Alejandría, Stromateis 7:17:107:3. J435 202DC
• Cirpiano, Unidad de la Iglesia Católica 4. J555-556
• Cipriano, Carta al Lapsed 33:27:1. J571
• Hilario de Poitiers, La Trinidad 7:4. J865
• Agustín, Homilías sobre Juan 9:10. J1814


Iglesia Católica fue asentada en Roma:

• Clemente, Carta a los Corintios, Direcciones. J10a 80DC
• Ignacio, Carta a los Romanos, J52
• Ireneo, Contra Herejes 3:3:3. J210-211
• Cirpiano, Carta a Cornelio 59:55:14. J580
• Concilio de Constantinopla, Canon3. J910d
• Dámaso, Decreto de Dámaso 3. J910u
• Optatus de Melvis, Cisma de Donatists 2:2. J1242


Unidad de la Iglesia Católica:

• Didache 4:3. J1b Ignacio, Carta a los Filipenses 3:2. J56
• Tertullian, Demurrer Contra Herejes 20:4. J292
• Cirpiano, Unidad de la Iglesia Católica 4. J555-556


La Iglesia Católica verdaderamente ´Universal´:

• Didache, 9:1,10:1. J6,7
• Clemente, Carta a los Corintios 5:1. J11
• Ignacio, Carta a los Efesios 3:2. J38
• Martirio de San Policarpio, Direcciones. J77,79,81a
• Hermas, El PastorPar 9:17:4. J93
• Anónimo, Carta a Diogenetus 6:1. J97a
• Arístides of Atenas, Apología 15. J112
• Justino Mártir, Dialogo con Trypho 110. J144
• Ireneo, Contra Herejías 1:10:1. J191,192,215,257
• El Muratorian Fragmento. J268
• Tertullian, Contra los Judíos 7:4. J320a
• Clemente de Alejandría, Exhortación a los Griegos10:110:1. J405
• Cirilo deJerusalem, Lecturas Catequéticas 18:23. J838
• Dámaso, Decreto de Dámaso 3. J910u






martes, 14 de junio de 2016

"Superbia abscondita Luxuria manifesta" San Agustín

"Audi Filia - Cap 12 - Humildad, principio de castidad" - San Juan de Ávila:


"Y este mal de soberbia es tan malo de conocer, y por eso mucho de temer, que algunas veces lo tiene el hombre metido tan en lo secreto de su corazón que él mismo no lo entiende.


Testigo es de esto san Pedro (cf. Jn 13,36-38; Mc 14,29-31), y otros muchos, que estando agradados y confiados de sí pensaban que lo estaban de Dios; el cual, con su infinita sabiduría, ve la enfermedad de ellos, y con su misericordia, junta con su justicia, los cura y sana, con darles a entender, aunque a costa suya, que estaban mal agradados y mal confiados de sí mismos, pues se ven tan miserablemente caídos. Y aunque la caída es costosa, no es tan peligrosa como el secreto mal de soberbia en que estaban; porque no le entendiendo, no le buscaran remedio, y así se perdieran; y entendiendo su mal con la caída, y humillados delante la misericordia de Dios, alcanzan remedio de él para entrambos males. 

Y por esto dijo san Augustín que «corrige Dios la secreta soberbia con manifiesta lujuria», porque el segundo mal (lujuria) es manifiesto a quien lo comete, y por allí viene a entender el otro mal (soberbia) que secreto tenía".


martes, 15 de septiembre de 2015

San Agustín: "Con vosotros Cristiano, para vosotros obispo"

Sermón 340,1 de San Agustín, obispo:


Desde que se me impuso sobre mis hombros esta carga, de tanta responsabilidad, me preocupa la cuestión del honor que ella implica. Lo más temible en este cargo es el peligro de complacernos más en su aspecto honorífico que en la utilidad que reporta a vuestra salvación. Mas, si por un lado me aterroriza lo que soy para vosotros, por otro me consuela lo que soy con vosotros. Soy obispo para vosotros, soy cristiano con vosotros. La condición de obispo connota una obligación, la de cristiano un don; la primera comporta un peligro, la segunda una salvación.

Nuestra actividad de obispo es como un mar agitado y tempestuoso, pero, al recordar de quién es la sangre con que hemos sido redimidos, este pensamiento nos hace entrar en puerto seguro y tranquilo; si el cumplimiento de los deberes propios de nuestro ministerio significa un trabajo y un esfuerzo, el don de ser cristianos, que compartimos con vosotros, representa nuestro descanso. 

Por lo tanto, si hallo más gusto en el hecho de haber sido comprado con vosotros que en el de haber sido puesto como jefe espiritual para vosotros, entonces seré más plenamente vuestro servidor, tal como manda el Señor, para no ser ingrato al precio que se ha pagado para que pudiera ser siervo como vosotros. Debo amar al Redentor, pues sé que dijo a Pedro: Pedro, ¿me amas? Pastorea mis ovejas. Y esto por tres veces consecutivas. Se le preguntaba sobre el amor, y se le imponía una labor; porque cuanto mayor es el amor, tanto menor es la labor.

¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? Si dijera que le pago con el hecho de pastorear sus ovejas, olvidaría que esto lo hago no yo, sino la gracia de Dios conmigo. ¿Cómo voy a pagarle, si todo lo que hay en mí proviene de él como de su causa primera? 

Y, sin embargo, a pesar de que amamos y pastoreamos sus ovejas por don gratuito suyo, esperamos una recompensa. ¿Qué explicación tiene esto? ¿Cómo concuerdan estas dos cosas: «Amo gratuitamente para pastorear», y: «Pido una recompensa para pastorear»? Esto no tendría sentido, en modo alguno podríamos esperar una retribución de aquel a quien amamos por su don gratuito, si no fuera porque la retribución se identifica con aquel mismo que es amado. Porque, si pastoreando sus ovejas le pagáramos el beneficio de la redención, ¿cómo le pagaríamos el habernos hecho pastores? En efecto, los malos pastores –quiera Dios que nunca lo seamos– lo son por la maldad inherente a nuestra condición humana; en cambio, los buenos –quiera Dios que siempre lo seamos– son tales por la gracia de Dios, sin la cual no lo serían.

Por lo tanto, hermanos míos, os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios. Haced que nuestro ministerio sea provechoso. Vosotros sois campo de Dios. Recibid al que, con su actuación exterior, planta y riega, y que da, al mismo tiempo, desde dentro, el crecimiento. Ayudadnos con vuestras oraciones y vuestra obediencia, de manera que hallemos más satisfacción en seros de provecho que en presidiros.

lunes, 7 de septiembre de 2015

San Agustín: "Tarde te amé"

Del libro de las Confesiones de san Agustín, obispo (Libro 7, 10. 18, 27)

"Habiéndome convencido de que debía volver a mí mismo, penetré en mi interior, siendo tú mi guía, y ello me fue posible porque tú, Señor, me socorriste.


Entré, y vi con los ojos de mi alma, de un modo u otro, por encima de la capacidad de estos mismos ojos, por encima de mi mente, una luz inconmutable; no esta luz ordinaria y visible a cualquier hombre, por intensa y clara que fuese y que lo llenara todo con su magnitud. Se trataba de una luz completamente distinta. Ni estaba por encima de mi mente, como el aceite sobre el agua o como el cielo sobre la tierra, sino que estaba en lo más alto, ya que ella fue quien me hizo, y yo estaba en lo más bajo, porque fui hecho por ella. La conoce el que conoce la verdad.


¡Oh eterna verdad, verdadera caridad y cara eternidad! Tú eres mi Dios, por ti suspiro día y noche. Y, cuando te conocí por vez primera, fuiste tú quien me elevó hacia ti, para hacerme ver que había algo que ver y que yo no era aún capaz de verlo. Y fortaleciste la debilidad de mi mirada irradiando con fuerza sobre mí, y me estremecí de amor y de temor; y me di cuenta de la gran distancia que me separaba de ti, por la gran desemejanza que hay entre tú y yo, como si oyera tu voz que me decía desde arriba: «Soy alimento de adultos: crece, y podrás comerme. Y no me transformarás en substancia tuya, como sucede con la comida corporal, sino que tú te transformarás en mí».

Y yo buscaba el camino para adquirir un vigor que me hiciera capaz de gozar de ti, y no lo encontraba, hasta que me abracé al mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús, el que está por encima de todo, Dios bendito por los siglos, que me llamaba y me decía: Yo soy el camino de la verdad, y la vida, y el que mezcla aquel alimento, que yo no podía asimilar, con la carne, ya que la Palabra se hizo carne, para que, en atención a nuestro estado de infancia, se convirtiera en leche tu sabiduría por la que creaste todas las cosas.

¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé!

Y tú estabas dentro de mí y yo afuera, y así por fuera te buscaba; y, deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste.

Tú estabas conmigo, mas yo no estaba contigo.
Reteníanme lejos de tí aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no existirían.

Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera;
brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera;
exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo;
gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti;
me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti."

viernes, 28 de agosto de 2015

Ama y haz lo que quieras - San Agustín

“Ama y haz lo que quieras.

Si callas, callarás con amor,
si gritas, gritarás con amor,
si corriges, corregirás con amor,
si perdonas, perdonarás con amor.

Si está dentro de ti
la raíz del amor,
ninguna otra cosa sino el amor
serán tus frutos.”

San Agustín de Hipona

/LumenSemitisMeis


lunes, 20 de julio de 2015

Espera en Dios - San Agustín


"Eres rico en misericordia con todos los que te invocan" (Salm 85,9).


No digas: "El Señor No me concedió esto o aquello". Entra en tu conciencia; examínala, interrógala, no la perdones. Si en verdad invocaste a Dios, estate seguro de que cuanto le pedías para esta vida temporal no te lo concedió porque no te iba a ser de provecho.

Edifíquese sobre esto vuestro corazón, hermanos, el corazón cristiano, el corazón fiel.

No comencéis a poneros tristes como si hubierais sido defraudados en vuestros deseos, ni os indignéis contra Dios. No os conviene "dar coces contra el aguijón" (Hch 9, 5).

Escrutad las Escrituras. ¡Fue escuchado el diablo y no el apóstol! ¿Qué os parece? ¿En que modo son escuchados los demonios ? Pidieron entrar en los puercos y se les concedió (Mt 8, 31-32). ¿Cuando fue escuchado el diablo? Pidió tentar a Job y se le concedió (Job 1, 11-12; 2, 5-6). ¡En qué momento no fue escuchado el Apóstol? Dice él: "Para que no me ensoberbeciese con la excelencia de mis revelaciones, se me dio el aguijón de la carne, el ángel de Satanás, para que me abofetee: por lo cual rogué tres veces al Señor que me lo quitase, y me respondió: 'Te basta mi gracia, pues la virtud llega a su perfección en la debilidad' (2 Cor 12, 7-9). Escuchó a aquel a quien se disponía a condenar y no escuchó a aquel a quien quería sanar.

En efecto, también el enfermo pide muchas cosas al médico, pero no se las da. No atiende a su deseo para atender a su voluntad de curar. Considera a Dios como tu médico, pídele la salud y la salud será Él mismo. No una salud distinta de él, sino que la salud es Él mismo.

Por tu parte no ames otra cosa fuera de Él mismo; antes bien, di lo que hallas en el salmo: "Di a mi alma: 'Yo soy tu salud'"(Sal 34,3) ¿Quieres que se te de Él mismo? ¿Y si para darse él a ti, no quiere que tengas lo que tu quieres tener? Él elimina los obstáculos para entrar en ti.

Sermones de San Agustín

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