Mostrando entradas con la etiqueta alabanza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alabanza. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de abril de 2017

"Nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que repose en ti" - San Agustín




"Grandes eres, Señor, y muy digno de alabanza; grande tu poder, y tu sabiduría no tiene medida.

Y pretende alabarte el hombre, pequeña parte de tu creación; precisamente el hombre, que, revestido de su mortalidad, lleva consigo el testimonio de su pecado y el testimonio de que resistes a los soberbios.

Con todo, quiere alabarte el hombre, pequeña parte de tu creación.

Tú mismo le estimulas a ello, haciendo que se deleite en alabarte,

porque nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que repose en ti."

San agustín - Confesiones I,1.

martes, 4 de octubre de 2016

Cántico de las criaturas - San Francisco de Asís

CÁNTICO DE LAS CRIATURAS
San Francisco de Asís


1Altísimo, omnipotente, buen Señor,
tuyas son las alabanzas, la gloria y el honor y toda bendición.

2A ti solo, Altísimo, corresponden,
y ningún hombre es digno de hacer de ti mención.

3Loado seas, mi Señor, con todas tus criaturas,
especialmente el señor hermano sol,
el cual es día, y por el cual nos alumbras.

4Y él es bello y radiante con gran esplendor,
de ti, Altísimo, lleva significación.

5Loado seas, mi Señor, por la hermana luna y las estrellas,
en el cielo las has formado luminosas y preciosas y bellas.

6Loado seas, mi Señor, por el hermano viento,
y por el aire y el nublado y el sereno y todo tiempo,
por el cual a tus criaturas das sustento.

7Loado seas, mi Señor, por la hermana agua,
la cual es muy útil y humilde y preciosa y casta.

8Loado seas, mi Señor, por el hermano fuego,
por el cual alumbras la noche,
y él es bello y alegre y robusto y fuerte.

9Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana la madre tierra,
la cual nos sustenta y gobierna,
y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba.

10Loado seas, mi Señor, por aquellos que perdonan por tu amor,
y soportan enfermedad y tribulación.

11Bienaventurados aquellos que las soporten en paz,
porque por ti, Altísimo, coronados serán.

12Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana la muerte corporal,
de la cual ningún hombre viviente puede escapar.

13¡Ay de aquellos que mueran en pecado mortal!:
bienaventurados aquellos a quienes encuentre en tu santísima voluntad,
porque la muerte segunda no les hará mal.

14Load y bendecid a mi Señor,
y dadle gracias y servidle con gran humildad.